ISP protesta enérgicamente contra la política destructiva que sigue sufriendo San Pedro Alcántara
Por nuestras zonas verdes e historia
Cuando las sampedreñas y sampedreños creíamos estar por fin a salvo de la megalomanía y las políticas destructivas del pasado gilismo, nos damos cuenta de haber otorgado nuestra confianza en dignos herederos de aquella nefasta época, en la que 19 caciques atrincherados entre las pareces del Ayuntamiento de Marbella y la Tenencia de Alcaldía de San Pedro Alcántara [hoy relegada a una simple oficina de Distrito], se permitían el lujo de decidir por el pueblo imponiendo su voluntad, arrasando con todo como si de unos nuevos Atilas se trataran, señalando y haciendo la vida imposible a los ciudadanos en general y a los disidentes en particular. No solo destrozaron costumbres, historia y pretensiones de futuro, sino que, por lo que vemos, dejaron huella y aprendices en partidos de nueva hornada y en otros que nada aprendieron de tan funesto pasado.

Desde que el 15 de febrero de 1991, la Comisión Promotora de la Segregación y Creación del Municipio de San Pedro Alcántara, presentara el Expediente ante el Ayuntamiento de Marbella, muchos han sido los obstáculos que la Administración Pública Local y Autonómica, mediante órdenes absolutamente politizadas, han impuesto a la locomotora que lucha por la creación de un municipio independiente para nuestro pueblo. Casi imposible enumerar todas y cada una de las maniobras dilatorias que el Ayuntamiento de Marbella, la Junta de Andalucía y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía con sede en Málaga, han urdido durante 24 años con el objetivo de impedir que todo un pueblo pueda ejercer libremente su voluntad, expresada fehacientemente ante fedatarios públicos, en base a la Constitución Española y las distintas leyes de ordenación territorial existentes en el ordenamiento jurídico español y europeo.